Un poco más sobre trampas mentales y dinero.

Las jugarretas que nos hace la mente en la toma de decisiones financieras son numerosas, y resulta útil conocerlas.

En mi blog sobre finanzas éticas y responsables sigo reflexionando sobre este tema,  continuando la serie iniciada con "Construyendo un margen de seguridad financiera para el futuro". Esta vez, el contenido del post se centra en la aversión a la pérdida como enorme condicionante psicológico:

Un ejemplo de BUEN artículo sobre finanzas

Hace unos días compartí con ustedes un ejemplo de cómo NO debe escribirse un artículo sobre finanzas, a propósito de una reflexión de Antonio de Miguel ("Escribir textos económicos comprensibles es posible y más necesario que nunca").

Hoy, para compensar, quisiera recomendarles un artículo que ejemplifica todo lo contrario. Se trata de una entrada recientemente publicada bajo seudónimo en el blog Nada es Gratis, con el título de "La política económica como Dios manda". Un post brillante, ameno y muy bien trabajado, que cumple con los requisitos que Antonio de Miguel reclama para cualquier texto económico:

Para escribir un texto económico bueno, que cale en el lector, que le abra la mente a los conceptos es necesario ilustrar, manejar acertadamente las metáforas, las comparaciones… y los demás instrumentos del lenguaje que convierten un escrito en literario. Quienes escriben de economía y finanzas deben esforzarse en dotarles de ritmo, de cadencia y de una estructura consecuente que, como el estribillo de una canción, se cuele en la cabeza del lector. Sin olvidar su fin último: la didáctica.

Disfruten con su lectura. Trabajos así son difíciles de encontrar en la divulgación económica cotidiana.

 

La insoportable falta de respeto de El País

Ocurrió lo inevitable: El País, sumido en su cuesta abajo financiera e identitaria, se ha cargado de un plumazo su plataforma de blogs "La Comunidad". Años de publicaciones, comentarios e intercambios eliminados sin apenas explicaciones y con una escasa ventana temporal para salvar los posts mediante una basura de fichero zip, que todavía no hemos conseguido importar en ninguna plataforma. 

Esta nueva tropelía de una de las antaño grandes cabeceras periodísticas de Europa se suma a las ya incontables faltas de consideración hacia sus veteranos lectores y seguidores, con el resultado de un alejamiento afectivo irrecuperable.

En este nuevo espacio que acabo de estrenar trataré de recuperar las mejores entradas de mi anterior blog y seguiré reflexionando escribiendo como siempre.

He cambiado de apartamento, pero ésta sigue siendo su casa. Nos leemos.