La pizarra de Bart: pensando en Teresa

Es infinitamente mas contagiosa la necedad que el Ébola. Y a veces tan dañina como el virus. Lo que está ocurriendo ahora mismo en España en relación con este tema ha puesto de nuevo en evidencia, más que nunca, nuestras miserias y nuestras carencias. Entre estas últimas, destaca la absoluta falta de empatía de algunos gestores de la crisis ante el drama humano que se está desatando, empatía cuyo lema de oro hoy hacemos copiar a Bart en su pizarra:

Para Teresa, todo mi ánimo. Respeto absoluto por ella. Se ruega, por lo menos, un exquisito comedimiento.

Los miserables, los pobres de espíritu, que callen para siempre. 

El momento de asumir las responsabilidades por tus acciones u omisiones siempre es AHORA, salvo en política.
— Un ciudadano indignado
Viñeta publicada en El Mundo

Viñeta publicada en El Mundo


Postdata: acabo de leer este maravilloso texto de Manuel Jabois, que coincide plenamente con el espíritu de este post, pero mucho mejor escrito, claro está...

(Hacer click en la imagen para ampliar)

Manipula, que algo queda...

El desarrollo exponencial de las redes sociales y, con ello, de la transmisión casi instantánea de información e ideas, ha propiciado la aparición de incontables voceros de todo tipo. Muchos de ellos son maestros del ruido, la distorsión y la manipulación que medran en dichas redes auspiciados en la distancia, el anonimato o el pandilleo 2.0. La mayoría de las veces son individuos poco dotados intelectualmente pero muy hábiles en la estratagema verbal. Parece que saben de lo que hablan, aunque lo suyo sólo es la fachada del cambalache. Otros, más preparados y peligrosos, hacen lo mismo pero con más elegancia y discreción. 

No obstante, en todos ellos podemos encontrar algunas pautas que nos pueden ayudar a detectarlos:

  1. Suelen abusar de citas y atribuciones falsas, sabiendo que nos da pereza contrastarlas.
  2. Llevan sus símiles y comparaciones al absurdo, buscando a la vez un objetivo emocional y la distracción sobre el tema principal.
  3. Defienden y repiten eslóganes, lemas y frases hechas una y otra vez hasta el agotamiento de su interlocutor. 
  4. Invaden el terreno privado, utilizando el ataque personal y la crítica hacia cualquier aspecto de su víctima, aunque no tenga nada que ver con el asunto que se trata.
  5. Acosan, insultan y amenazan cuando su oponente muestra firmeza.
  6. Huyen de los datos o, cuando los usan, los tergiversan para reforzar su mensaje.
  7. Realizan floridas promesas vacías de sustancia e insostenibles.
  8. Mienten, directamente, por acción u omisión.  

A un manipulador se le responde con paciencia (ojo, no es infinita), datos, sensatez y, por qué no, ironía y sentido del humor. Debemos intentar ser naturales en la discrepancia, decir "por aquí no paso" cuando se precise y despedir e ignorar cumplidamente al individuo antes de que llegue a hartarnos. Se trata de defender con convicción y serenidad nuestras ideas mientras nos rebotan todas sus argucias. 

Les aseguro que el manipulador acabará, o echándose atrás y respetando nuestro espacio intelectual, o bien dejándonos en paz mientras busca otras víctimas propiciatorias. 

Resumiendo: ante la manipulación, civilización. Suerte.

Siempre hay alguien que te dice lo que debes hacer, ya no existe el silencio, en todas partes hay ruido; si tú no estás con tus propios pensamientos, cómo vas a entender el sentido de las cosas, es imposible. Vivimos bajo una manipulación perversa, muy sutil.
— Susanna Tamaro

De Botín, economía, guerra, gatos, whisky y otros temas: 10/09/2014

Artículos que en mi opinión merece la pena leer. 

Esta es la nueva composición de la Comisión Europea, un encaje de bolillos con puestos de curiosa denominación y ocupantes llamativos:

En este sentido, el nombramiento del exministro de Finanzas francés, Pierre Moscovici, para la cartera de política monetaria y económica, es un mensaje cristalino de lo que se nos viene encima en el ámbito macro y financiero.

Cuando se le da a un pobre un euro de limosna, no se resuelve su problema sino que se compra la propia tranquilidad.
— Federico Aznar Fernández-Montesinos

Sobre la homeostasis del riesgo y los excesos regulatorios

Mi apreciado compañero de reflexiones Simón González de la Riva y yo hemos publicado hoy un nuevo artículo a cuatro manos en Sintetia sobre la homeostasis de riesgo, fenómeno por el cual las personas tratamos siempre de equilibrar el riesgo que percibimos con el que nos resulta subjetivamente aceptable. Dicho fenómeno tiene importantes repercusiones en diversos ámbitos de nuestra realidad, que tratamos de analizar someramente.

Les invito a leerlo y a comentar sus opiniones al respecto:

Si te gusta ir donde el rebaño luego no te quejes si el pastor te lleva donde a él le interesa y no a ti
— Antonio Segura, diplomático español

Motores en miniatura para un gran hombre

El mundo está lleno de maravillosos personajes anóminos, seres brillantes y luminosos que suelen destacar por un rasgo común: una humildad natural, innata, que les hace relativizar con discreción y silencio la importancia de sus logros.

Este es el caso José Manuel Hermo Barreiro, "Patelo", ingeniero gallego jubilado, cuya historia, recogida hace meses en los medios españoles, ha vuelto a recobrar vida en las redes sociales anglosajonas. No es de extrañar: José Manuel se dedica a fabricar artesanalmente motores en miniatura idénticos a los motores industriales, con una sola diferencia: funcionan con aire comprimido. 

Con independencia de la maravilla técnica de sus trabajos, lo que realmente me ha cautivado es la persona que uno advierte al escucharle hablar de su pasión. Destaco estas palabras en concreto:

Nuestro oficio se acaba. Hoy no hay quien repare: hay que mirar por qué se rompió esa pieza y cómo vamos a arreglarla. Ese el motivo de que ya no queden mecánicos así. Lo que hace falta es delicadeza, tener pasión y mucha delicadeza. Yo, cada pieza que hago, la acaricio como si fuera un bebé... estas piezas tan pequeñitas... pero no es paciencia. Es pasión. Pasión por la mecánica. Esa es mi idea de pensar.

Aunque Don José (que no tiene Internet) habla de mecánica, lo que nos cuenta va mucho más allá: es una enseñanza para todos los demás ámbitos de la vida. ¿No creen?

Comparto también el asombroso vídeo sobre la construcción artesanal del motor V-12 más pequeño del mundo. No sé a ustedes, pero a mí me parece magia. De la buena.


El valor de la discrepancia, en una cita

Primera reflexión tras conocer la noticia de la cancelación de la colaboración de Juan Ramón Rallo con TVE: sólo se avanza desde la curiosidad intelectual, la duda y el contraste de esa duda mediante el debate continuo de ideas contrapuestas.

En la discrepancia y en la disdencia se revelan las personas que reflexionan y toleran. Lo demás, es farsa.
— Miguel Ángel Núñez