El necesario equilibrio entre ahorro y deuda

El equilibrio económico de un país y el personal se sustentan en un antagonismo entre Yin y Yang, personalizados en ahorro y deuda, respectivamente. Mi nuevo artículo de finanzas personales en Domestica tu Economía reflexiona sobre ello.

Leer el artículo completo: "Equilibrio entre ahorro y deuda: el Yin y el Yang de la economía personal".

Deshazte de 50 cosas

Nuevo artículo en mi blog de finanzas personales de Domestica Tu Economía.  

Cuando estamos en modo vital “automático”, nos dedicamos a la acumulación indiscriminada de objetos y cargas personales, consumiendo demasiadas energías en la solución de muchos “ahora” que nos imponemos de manera voluntaria o inconsciente. Esos “ahora” nos impiden reflexionar y descartar todo aquello que no proporciona valor añadido a nuestra existencia. Y así, casi sin enterarnos, transcurren los años. Es el momento de aligerar nuestra carga.

Leer: "Empieza el año aligerando tu carga material: Deshazte de 50 cosas"

El Camino Hacia Ninguna Parte: Trilogía de los Bancos Centrales

A principios del mes de noviembre iniciábamos en Sintetia una serie sobre política monetaria de la que que se acaba de publicar la tercera y, por ahora, última entrega

Empezábamos nuestro recorrido resumiendo el estado de situación de una economía planetaria en la que nuestros protagonistas, los bancos centrales, han adquirido un protagonismo brutal, de tal forma que sus continuas intervenciones, primero convencionales y luego “extraordinarias”, se han convertido en el pan económico nuestro de todos los días. Afirmábamos entonces que si bien su papel durante la gestión de la gran crisis financiera fue clave, al evitar un colapso en la liquidez del sistema que sin duda hubiera agravado la depresión, resulta mucho más dudosa su eficacia para propiciar el regreso al crecimiento, la creación de empleo, el desapalancamiento global, la disminución del riesgo del sector financiero, la sostenibilidad de las finanzas públicas y los desequilibrios estructurales de los estados.

Sin embargo, todo eso y más se ha ido demandando a los bancos centrales, ante la dejación y procrastinación voluntarias de los gobiernos y de las instituciones político-financieras internacionales. Tal inanidad reformista se ha traducido en un entorno económico donde los países desarrollados mantienen una carrera monetaria basada en masivas expansiones y reducciones sucesivas de tipos nominales, entrando en esa ignota Zona Negativa que describíamos en la segunda entrega de la trilogía.

Aquí tienen los enlaces a la serie completa:

  1. El muy disputado caso de los Bancos Centrales (I): Estado de situación
  2. El muy disputado caso de los Bancos Centrales (II): Bienvenidos a la Zona Negativa
  3. El muy disputado caso de los Bancos Centrales (III): Sendas Peligrosas